Ubu Rey
Editorial La Bondiola


UBU REY
de Alfred Jarry

Acto Primero

Acto Segundo

Acto Tercero

Acto Cuarto

Acto Quinto

ACTO TERCERO

Escena I

El palacio.

PADRE UBU, MADRE UBU

 

PADRE UBU - De por mi velón verde, héme aqui rey de este país, he pegado ya una indigestión y van a traerme mi gran capellina.

MADRE UBU - ¿De qué está hecha, Padre Ubu? Porque aunque seamos reyes, debemos ser económicos.

PADRE UBU - Mi señora hembra, es de piel de cordero con un broche y abrazaderas de piel de perro.

MADRE UBU - Eso es estupendo, pero aún lo es más el hecho de ser reyes.

PADRE UBU - Si, has tenido razón, Madre Ubu.

MADRE UBU - Debemos agradecerlo en gran manera al duque de Lituania.

PADRE UBU - ¿A quién?

MADRE UBU - ¡Eh! El capitán Bordure.

PADRE UBU - Por favor, Madre Ubu, no me hables de ese farsante, ahora que ya no le necesito puede esperar sentado. No tendrá su ducado.

MADRE UBU - Estás cometiendo un grave error. Se revolverá contra tí.

PADRE UBU - ¡Oh! Qué pena me da el hombrecillo ese. Le tengo tanto miedo!

MADRE UBU - ¡Eh! ¿Crees haber acabado con Bougrelas?

PADRE UBU - ¿Qué temor podría tenerle a un macaco de catorce años?

MADRE UBU - Padre Ubu, presta atención a lo que te digo. Créeme tenta ganarte a Bougrelas merced a tus buenas acciones.

PADRE UBU - ¿Aún tengo que dar más dinero? ¡Ah! ¡Pardiez que m e habeis hecho derrochar por lo menos veintidós millones.

MADRE UBU - Haz lo que te plazca, Padre Ubu. Te socarrarás.

PADRE UBU - Pues bien, tú estarás conmigo en la olla.

MADRE UBU - Escucha una vez más, estoy segura de que el joven Bougrelas triunfará al cabo, pues el buen derecho está de su parte.

PADRE UBU - ¡Ah! ¡Basura! ¿Acaso el mal derecho no vale tanto como el bueno? Ah, me injurias, Madre Ubu, voy a hacerte pedazos.

La Madre Ubu huye perseguida por Ubu.


Escena II

La gran sala de palacio.

PADRE UBU, MADRE UBU, NOBLES ENCADENADOS, FlNANCIEROS, MAGISTRADOS, ESCRIBANOS FORENSES.

 

PADRE UBU - ¡Traed la caja de Nobles, y el gancho de Nobles, y el cuchillo de Nobles, y el libraco de Nobles! Después, haced avanzar a los nobles.

Empujan brutalmente a los Nobles.

MADRE UBU - Por favor, modérate, Padre Ubu.

PADRE UBU - Tengo el honor de anunciaros que para enriquecer el reino voy a hacer perecer a todos los Nobles y apoderados de sus bienes.

NOBLES - ¡Horror! ¡Ayudadnos, pueblo y soldados!

PADRE UBU - Traed al primer Noble, y dadme el gancho de Nobles. A los que se condene a muerte los pasaré por la trampa, caerán al subsuelo del Pinchapuercos y de la Sala de la Calderilla, por donde se les sacara el cerebro. (Al primer Noble.) ¿Quién eres, macaco?

EL NOBLE - El conde de Vitepsk.

PADRE UBU - ¿A cuánto ascienden tus ingresos?

EL NOBLE - A tres millones de rixdales.

PADRE UBU - ¡Condenado!

Le coge con el gancho y le hace pasar por el agujero.

MADRE UBU - ¡Qué ferocidad más vil!

PADRE UBU - Segundo Noble, ¿quien eres? (el Noble no contesra nada.) ¿Vas a contestarme, macaco mamarracho?

EL NOBLE - Gran duque de Posen.

PADRE UBU - ¡Excelente! ¡Excelente! Ya no necesito más. A la trampa con él. Tercer Noble, ¿quién eres? Tienes una mala cabeza.

EL NOBLE - Duque de Curlandia, de las ciudades de Riga, de Revel y Mitau.

PADRE UBU - ¡Muy bien! ¡Muy bien! ¿No tienes nada más?

EL NOBLE - Nada.

PADRE UBU - Entonces a la trampa. Cuarto Noble, ¿quién eres?

EL NOBLE - Príncipe de Podolia.

PADRE UBU - ¿Cuáles son tus ingresos?

EL NOBLE - Estoy arruinado.

PADRE UBU - A causa de esa mala palabra, pasa a la trampa. Quinto Noble, ¿quién eres?

EL NOBLE - Margrave de Thorn, palatino de Polock.

PADRE UBU - No es mucho. ¿No tienes nada más?

EL NOBLE - Me bastaba con eso.

PADRE UBU - ¡Bueno! Más vale poco que nada. A la trampa. ¿Qué cuchicheas, Madre Ubu?

MADRE UBU - Eres demasiado feroz, Padre Ubu.

PADRE UBU - ¡Eh! Me enriquezco. Voy a hacerme leer MI lista de MIS bienes. Escribano, leedme MI lista de MIS bienes.

EL ESCRIBANO - Principado de Podolia, gran ducado de Posen, ducado de Curlandia, condado de Sandomir, condado de Vitepsk, palatinado de Polock, margraviato de Thorn.

PADRE UBU - ¿Y qué más?

EL ESCRIBANO - Eso es todo.

PADRE UBU - ¡Cómo! ¡Eso es todo! Entonces perfecto, adelante con los Nobles, y como no acabe de enriquecerme voy a hacer ejecutar a todos: los Nobles, y así tendré todos los bienes vacantes. Venga, meted a los Nobles en la trampa. (Apilan a los Nobles en la trarnpa.) Daos prisa, rápido, ahora quiero hacer leyes.

VARIOS - Vamos a verlo.

PADRE UBU - Primero voy a reformar la justicia, después de lo cual procederemos a las finanzas.

VARIOS MAGISTRADOS - Nos oponemos a todo cambio.

UBU - Mierdra. Para empezar, no se pagará más a los magistrados.

MAGISTRADOS - ¿Y de qué vamos a vivir? Somos pobres.

PADRE UBU - Tendréis las multas que pronunciéis, y los bienes de los condenados a muerte.

UN MAGISTRADO - Horror.

SEGUNDO- Infamia.

TERCERO - Escándalo.

CUARTO - Indignidad.

TODOS - Rehusamos juzgar en condiciones sernejantes.

PADRE UBU - ¡A la trampa los magistrados!

Se debaten en vano.

MADRE UBU - ¡Eh! ¿Qué haces, Padre Ubu? ¿Quién hará justicia ahora?

PADRE UBU - ¡Toma! Yo. Verás qué bien va a marchar todo.

MADRE UBU - Sí, será un buen tinglado.

PADRE UBU - ¡Basta! Cállate, mamarrachota. Ahora, señores, vamos a proceder a las finanzas.

FINANCIEROS - No hay nada que cambiar.

PADRE UBU - Cómo, quiero cambiarlo todo, yo. Primero, quiero para mí la mitad de los impuestos.

FINANCIEROS - No se está de nada.

PADRE UBU - Señores, estableceremos un impuesto de un diez por ciento sobre la propiedad, otro sobre el comercio y la industria, y un tercero sobre los casamientos, y un cuarto sobre los fallecimientos, de quince francos cada uno.

PRIMER FiNANClERO - Pero esto es idiota, Padre Ubu.

SEGUNDO FINANCIERO - Es absurdo.

TERCER FINANCIERO - No tiene pies ni cabeza.

PADRE UBU - ¡Os burláis de mi! ¡A la trampa los financieros!

Arrojan a la trampa a los financieros.

MADRE UBU - Pero bueno, Padre Ubu, ¿qué clase de rey eres? Acabas con todo el mundo.

PADRE UBU - ¡Eh! ¡Mierdra!

MADRE UBU - No más justicia, no más finanzas.

PADRE UBU - No temas nada, mi dulce niña. Yo mismo iré de puebo en pueblo a cobrar los impuestos.


Escena III

Una casa de campo en los alrededores de Varsovia.
Varios campesinos se hallan reunidos.

UN CAMPESINO (entrando.) - Sabed la gran noticia. El rey ha muerto, los duques también, y el joven Bougrelas ha huido con su madre a la montañas. Además el Padre Ubu se ha apoderado del trono.

OTRO - Yo sé mucho más. Vengo de Cracovia en donde he visto llevars los cuerpos de más de trescientos nobles y de quinientos magistrados a los que han matado, y parece ser que van a doblar los impuestos y que el Padre Ubu vendrá a recaudarlos en persona.

TODOS - ¡Gran Dios! ¿Qué va a ser de nosotros? El Padre Ubu es un horrible puerco y su familia dicen que es aborninable.

UN CAMPESINO - Pero oíd. ¿No se diría que llaman a la puerta?

UNA VOZ - ¡Cuernos de boque! ¡Abrid, por mi mierdra, por San Juan, San Pedro y San Nicolás! Abrid, sable de finanzas, cuerno de finanzas, vengo a buscar los impuestos.

Desfondan la puerta. Ubu entra seguido de una legión de usureros.


Escena IV

 

PADRE UBU - ¿Quién de vosotros es el más viejo? (un campesino se acerca.) ¿Cómo te llamas?

EL CAMPESINO - Estanislao Leczinski.

PADRE UBU - Pues bien, cuernos de boque, escúchame bien, si no estos señores te cortarán las onejas. ¿Pero vas a escucharme al fin?

ESTANISLAO - Pero si Vuestra Excelencia aún no ha dicho nada.

PADRE UBU - Vamos, hace una hora que estoy hablando. ¿Crees que vengo aquí para predicar en el desierto?

ESTANISLAO - Lejos de mí esa idea.

PADRE UBU - Vengo pues a decirte, a ordenarte y a significarte que debes producir y exhibir con prontitud tu finanza, si no serás degollado. Vamos monseñores, los puercos de finanza, acarreadme aqui el carrichuelo de fynanzas.

Traen el carrichuelo.

ESTANISLAO - Sire, en el registro estamos inscritos nada más que por cincuenta y dos rixdales que ya hemos pagado, seis semanas hará para San Mateo.

PADRE UBU - Es muy posible, pero he cambiado el gobierno y he hecho imprimir en el periódico que se pagarán dos veces todos los impuestos, y tres veces los que podrán ser designados ulteriormente. Con este sistema en seguida habré hecho fortuna. Entonces mataré a todo el mundo y me iré.

CAMPESINOS - Señor Ubu, por favor, tened piedad de nosotros. Somos unos pobres ciudadanos.

PADRE UBU - Me importa un comino. Pagad.

CAMPESINOS - No podemos. Hemos pagado.

PADRE UBU - ¡Pagad! iO yo me os meto en mi talega con suplicio y decapitación del cuello y de la cabeza! Cuerno de boque, tal vez soy el rey.

TODOS - ¡Ah! ¿Con que con esas? ¡A las armas! ¡Viva Bougrelas, por la gracia de Dios rey de Polonia y Lituania!

PADRE UBU - Adelante señores de Finanzas. Cumplid vuestro deber.

Se entabla una lucha. La casa queda destruida y el viejo Estanislao huye solo a través de la llanura. Ubu se queda recogiendo la finanza.


Escena V

Una casamata en Thorn.

BORDURE (encadenado), PADRE UBU

 

PADRE UBU - ¡Ah! Ciudadano, mira lo que ha sucedido. Has querido que te pague lo que te debia; entonces te has sublevado porque no querido, y héte aqui enjaulado. Cuerno finanza, está muy bien hecho, yo la he jugado tan bien que debes encontrarte a tu gusto.

BORDURE - Ten cuidado, Padre Ubu. Desde hace cinco dias, desde que sois rey, habéis cometido más asesinatos que los que haría falta para condenar a los santos del Paraiso. La sangre del rey y de los nobles grita venganza y sus gritos serán escuchados.

PADRE UBU - ¡Eh! Mi bello amigo, tenéis rnuy bien puesta la lengua. No dudo que si escapárais podrían resultar complicaciones, pero no ha que las casamatas de Thorn hayan jamás soltado a ninguno de los fornidos muchachos que se les han confiado. Es por ello que, muy buenas noches, y os invito a dormir a dos onejas, pese a que las ratas dancen una bellisima zarabanda.

Sale. Los criados vienen a echar el cerrojo a todas las puertas.


Escena VI

El palacio de Moscú.

EL EMPERADOR ALEXIS Y SU CORTE, BORDURE.

 

EL ZAR ALEXIS - ¿Sois vos, infame aventurero, quien habéis cooperado en la muerte de nuestro primo Venceslas?

BORDURE - Sire, perdonadme, he sido arrastrado a mi pesar por el Padre Ubu.

ALEXIS - ¡Ah! ¡Horrible embustero! Pero en fin, ¿qué deseáis?

BORDURE - El Padre Ubu me ha hecho encarcelar bajo pretexto de conspiración. He conseguido escapar y he corrido cinco días y cinco noches, a caballo, por las estepas, para venir a implorar vuestra graciosa misericordia.

ALEXIS - ¿Qué me traes como prueba de tu sumisión?

BORDURE - Mi espada de aventurero y un plano detallado de la ciudad de Thorn.

ALEXIS - Acepto la espada, pero, por San Jorge, quemad ese plano. No quiero deber mi victoria a una tralcion.

BORDURE - Uno de los hijos de Venceslas, el joven Bougrelas, está vivo aún. Haré lo posible por restablecerle,

ALEXIS - ¿Qué grado tenías en el ejército polaco?

BORDURE - Mandaba el 5° regimiento de dragones deVilna y una compañía franca al servicio del padre Ubu.

ALEXIS - Está bien. Te nombro lugarteniente del 10° regimiento de cosacos, y pobre de tí si me traicionas. Si luchas bien serás recompensado.

BORDURE - No es valor lo que me falta, Sire.

ALEXIS - Está bien. Desaparece de mi presencia.

Sale.


Escena VII

La sala del concejo de Ubu.

PADRE UBU, MADRE UBU, CONSEJEROS DE FYNANZAS.

 

PADRE UBU - Señores, se abre la sesión y procurad escuchar bien y manteneros tranquilos. Primero vamos a dedicarnos al capítulo de finanzas. Después hablaremos de un sistemita que he ideado con el fin de traer buen tiempo y de conjurar la lluvia.

UN CONSEJERO - Estupendo, señor Ubu.

MADRE UBU - Qué hombre más tonto.

PADRE UBU - Señora de mi mierdra, tened cuidado puesto que no voy a soportar vuestras tonterías. Os decía pues, señores, que las finanzas van pasablemente. Un considerable número de perros rastreros se extiende cada mañana por las calles, y los muy marranos hacen maravillas. Por doquier se ven tan sólo casas quemadas y gentes aplastadas bajo el peso de nuestras fynanzas.

EL CONSEJERO - ¿Y los nuevos impuestos, señor Ubu, van bien?

MADRE UBU - En lo más mínimo. El impuesto sobre los casamientos ha producido tan sólo reales y eso que el Padre Ubu persigue a las gentes por todas partes para forzarlas a casarse.

PADRE UBU - Sable de finanzas, cuerno de mi rechulez, señora financiera, tengo onejas para hablar, y vos una boca para oírme. (Carcajadas) ¡No es eso! ¡Me hacéis equivocar y sois la causa de que haga el burro ¡Pero, cuerno de Ubu! (Entra un mensajero.) Venga, a ver, ¿qué le pasa a éste? Lárgate, mamanracho, o te enchirono, con decapitación y torsión de las piennas.

MADRE UBU - ¡Ah! Ya se ha marchado, pero hay una carta.

PADRE UBU - Léela. Me parece que pierdo el espíritu o que no sé leer. Date prisa, tía borde. Debe ser Bordure.

MADRE UBU - Exactamente. Dice que el zar le ha recibido muy bien, que va a invadir tus estados para restaurar a Bougrelas, y que a tí van a matarte.

PADRE UBU - ¡Oh! ¡Oh! ¡Tengo miedo! ¡Ah! Creo que voy a morir. Qué desgraciado soy. ¿Qué será de mí, Gran Dios? Ese malvado va a matarme. San Antonio y todos los santos, protegedme. Os daré fynanzas y quemaré cirios en vuestro honor. ¿Señor, qué va a ser de mí?

Llora y solloza.

MADRE UBU - Sólo queda un partido a tomar, Padre Ubu.

PADRE UBU - ¿Cuál, amor mío?

MADRE UBU - ¡La guerra!

TODOS - ¡Vive Dios! ¡Eso es lo más noble!

PADRE UBU - Sí, y volveré a recibir golpes.

PRIMER CONSEJERO - Corramos, corramos a organizar el ejército.

SEGUNDO - Y a reunir los víveres.

TERCERO - Y a preparar la artillería y las fortalezas.

CUARTO - Y a tomar dinero para las tropas.

PADRE UBU - ¡Ah! ¡No! ¡Ni hablar! Te voy a matar, a tí. No quiero dar dinero. ¡Mira qué ocurrencias! Me pagaban por hacer la guerra, y ahora hay que hacerla a mis expensas. No, de por mi velón verde, hagamos la guerra ya que estáis enfurecidos, pero no soltemos ni un real.

TODOS - ¡Viva la guerra!


Escena VIII

El campo cerca de Varsovia.

SOLDADOS Y PALOTINOS - ¡Viva Polonia! ¡Viva el Padre Ubu!

 

PADRE UBU - ¡Ah! Madre Ubu, dame mi coraza y mi pedacito de madera. Pronto voy a estar tan cargado que no lograría andar ni aunque me persiguieran.

MADRE UBU - Buff, el muy cobarde.

PADRE UBU - ¡Ah! ¡Mira el sable de mierdra que escapa y el gancho de finanzas que ya no aguanta!!! Nunca acabaré, y los rusos avanzan y van a matarme.

UN SOLDADO - Señor Ubu, he aquí la tijera de onejas que se cae.

PADRE UBU - M' matao todo por medio del gancho de mierdra y del cuchillo de rostro.

MADRE UBU - Qué guapo está con su casco y su coraza. Se diría una calabaza armada.

PADRE UBU - ¡Ah! Ahora voy a montar a caballo. Tráiganme, señores, el caballo de fynanzas.

MADRE UBU - Padre Ubu, tu caballo no podrá llevarte. No ha comido nada desde hace cinco días y está medio muerto.

PADRE UBU - ¡Esta sí que es buena! Me hacen pagar 12 reales al día por el rocín éste, y no puede llevanme. Os burláis de mí, cuerno de Ubu, ¿o me robáis? (la Madre Ubu enrojece y baja los ojos.) Entonces que me traigan otro animal, pero no iré a pie, ¡cuernomirechulez!

Traen un enorme caballo.

PADRE UBU - Voy a montar encima. ¡Oh! Mejor sentado, ya que voy a caerme. (El caballo parte.) ¡Ah! ¡Detened a mi bestia! ¡Gran Dios, voy a caer y morirme!!!

MADRE UBU - Es realmente imbécil. ¡Ah! Ya está levantado otra vez. Pero ha caido al suelo.

PADRE UBU - ¡Cuerno fysico, estoy medio muerto! Pero es igual, parto a la guerra y mataré a todo el mundo. Ay del que no obedezca. M' lo meto en la talega con torsión de nariz, y dientes, y extracción de la lengua.

MADRE UBU - Buena suerte, señor Ubu.

PADRE UBU - Olvidaba decirte que te confío la regencia. Pero llevo encima el libro de finanzas. Peor para tí si me robas. Te dejo para ayudar al palotino Girón. Adiós, Madre Ubu.

MADRE UBU - Adiós, Padre Ubu. Mata bien al zar.

PADRE UBU - Sin duda. Torsión de la nariz y de los dientes, extracción de la lengua, y penetración del trocito de madera en las onejas.

El ejército se aleja al compás de las fanfarrias.

MADRE UBU - Ahora que ese pelele gordinflón se ha marchado, intentemos hacer nuestro negocio, matar a Bougrelas, y apoderarnos del tesoro.

 

FIN DEL TERCER ACTO

 


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