AMBROSE BIERCE

De la vida Ambrose Bierce puede decirse cualquier cosa, excepto que fue una vida reposada y aburrida.

Nació en 1842. A los 5 años vio cómo su padre se ahorcaba; más tarde su madre los abandonó a él y a sus ocho hermanos (uno de los cuales se hizo forzudo de circo, otro -a quien Ambrose le había cortado un pie jugando con un hacha- se hizo jesuita; y una de sus hermanas se fue como misionera al áfrica para terminar en el estómago de los caníbales). A los 13 años, se inició sexualmente con una mujer que había pasado los setenta; participó en la guerra de la secesión, donde lo hirieron de gravedad; fue periodista y escritor; la mujer por la que había abandonado a su esposa lo abandonó a él a su vez; uno de sus hijos murió por sobredosis de cocaína, y el otro en una riña callejera.

En 1913, a los 71 años, partió hacia México para unirse a las tropas de Pancho Villa y nadie más lo volvió a ver. A pesar de que muchas editoriales, y nosotros entre ellas, lo suponen muerto hace más de 70 años (lo que hace a su obra de dominio público), si leés estas líneas queremos decirte, Ambrose, que ni se te ocurra aparecer: acordate de lo que le pasó a Patinetta.