La Voz del Lago Logan - lunes 1091 de diciembre de 1999


Se espera, de un momento a otro, la consigna presidencial:

¡¡¡Todo el mundo en pelotas!!!

Nuestro benemérito presidente, Ángel José Garrotes de Cadenas, estaría próximo a declarar el nudismo como vestimenta nacional.
Por Fernando José Cots, de nuestra corresponsalía en Villa Garcés.

En realidad, no se trataría de una medida tomada, sino de un tema que ha trascendido las reuniones secretas de gabinete. En un país como el nuestro, donde la estación fría (si así puede llamarse) apenas se siente unos días y el resto del año hasta las tortugas traspiran a chorros, sería una medida de sentido común.

De esta manera, se extenderían a todo el territorio nacional los alcances del decreto 237/1999, que declarara obligatorio el nudismo en las playas loganienses hace un par de años.

Según la versión, el propio Garrotes de Cadenas habría lanzado la especie entre sus consejeros habituales, con la intención de recabar su pensamiento y su opinión. Como los ministros del gabinete no están muy acostumbrados a pensar y mucho menos a opinar, fue necesario que la consulta se extendiera discretamente a la población. “Francamente, si ya se acabó el mundo, será mejor que nos pongamos cómodos”, fue el comentario que pudo recabarse entre la mayoría de los consultados.

No ha faltado quien, desde un criterio de abierto desafío al Gobierno, augura que la ciudadanía se obstinará en permanecer en sus casas pese a la orden de ocupar los espacios públicos. Contra estos elementos asociales, se espera que el Gobierno lance toda la Fuerza Pública.

Adhesión del F.I.F.A.R

El Frente Integral de Fiesteros, Amorales y Reventados con sede en Baltimor acogió, literalmente, con entusiasmo la medida del oficialismo. Esperan recobrar el aliento para emitir el correspondiente comunicado de adhesión por parte de la entidad.

Esta agrupación, si bien no es legal (como ninguna otra dentro de Lago Logan) es vista con beneplácito por el Gobierno como una especie de “sociedad de hecho” cuyos objetivos no se oponen a los altos intereses de la Patria. Por el contrario, serían aliados incondicionales en la aplicación de esta posible medida.

Alcances de la medida

Un integrante del gabinete que pidió reserva de su nombre, dijo que la medida sería obligatoria pero limitada.

En primer lugar, estarían exentos de acatamiento los integrantes del cuerpo diplomático y los turistas que así lo prefieran. En segundo lugar, los ciudadanos que hayan cumplido sesenta o más años de edad. También habría elasticidad en los casos de las mujeres cuando estén embarazadas y en “ciertas fechas”.

Y se admitiría, a su vez, que los ciudadanos lleven un collar o un brazalete donde se indique, si la tiene, su función oficial; como agente de seguridad, sacerdote, agente de tránsito, etc. Desde luego, siempre y cuando se encuentren de servicio.

El uniforme reglamentario de la policía costera se adaptaría para su uso en las calles loganienses.

El patito inflable cumplirá la función de señalar el rango del oficial.