La Voz del Lago Logan - lunes 1000 de diciembre de 1999


¿Qué hacer ahora?

SE ACABÓ EL MUNDO, NOMÁS

por Nélida Tuelvejomes

Fue una experiencia única. El fin del mundo llegó y acabó con todo. Quienes tuvimos la suerte de vivirlo atesoraremos el momento para toda la eternidad, que a partir de ahora ya ha comenzado. Pero muchas señoras me han parado hoy por la calle y me han preguntado "Nélida, ¿y ahora qué?". Y hacen bien en preguntar porque, efectivamente, nos vemos enfrentados a cuestiones metafísicas que serán motivo de discusión por varias generaciones. Por eso es que hoy, aunque ya todo haya terminado, vuelvo a la redacción del diario para escribir esta columna de ayuda para todos aquellos que han quedado confundidos con esto de acabar pero continuar, de ya no ser pero seguir siendo ¿Me explico?

La primera pregunta que se hizo mi vecina hoy cuando se levantó fue: "¿Estoy viva?" A lo que yo le respondo que sí. Efectivamente, hágase la siguiente experiencia: colóquese la mano izquierda sobre la boca y exhale aire. Si siente la bocanada de aire húmedo sobre ella es porque usted está vivo. Más tarde el cartero tocó la puerta y me dijo: "Nélida, ¿lo que percibo existe o es sólo un truco que me gastan mis sentidos?" Medité algunos instantes la sesuda reflexión de este apuesto joven -una pena que fuera gay- y le respondí que efectivamente lo que percibimos existe pues de otro modo no podríamos entablar tal diálogo, a menos que, claro, fuésemos la ilusión de un tercero. Pero como en la casa no había nadie más, descarté esta hipótesis de plano, preparé café y luego lavé la vajilla.

Cuando salí a la calle me asaltaron y me robaron la cartera con el monedero y la agenda. El monedero no lo necesito pero la agenda si alguien la encuentra que por favor me la remita porque ahí tengo anotada la dirección de mi casa y sin ella no podré regresar esta noche. La señorita de la tintorería me vino a asistir y, efectivamente, me preguntó: "Nélida, ¿entonces el mundo sigue?" Y esta, creo yo, es la pregunta fundamental. Incluso me la han formulado desde el exterior. Por ejemplo, me ha llamado gente de los EEUU para saber si el fin del mundo los incluía a ellos también; o, por el contrario, me llaman muy seguido de la Argentina para saber si sólo les está tocando allí a ellos.

Para todos, mi respuesta es: sí. Efectivamente, el mundo ya se acabó. El fin llegó y nada podemos hacer al respecto. Se me dirá: "Pero, Nélida, si estamos vivos, si podemos percibir, sentir las cosas que nos rodean, si todo sigue existiendo ¿cómo que todo se terminó?" Y bueno, pero es así.

El fin del mundo llegó pero así somos los humanos: tan egoístas y obstinados que no podemos aceptarlo y entonces seguimos como si nada hubiera pasado. Estamos tan concentrados en nuestras cosas, en mirar hacia adentro que no vimos pasar el fin, nos lo perdimos ¿Y ahora? Ahora a hacer lo que mejor sabemos hacer: hacernos los boludos y seguir como si nada. Efectivamente.

Nélida Tuelvejomes
Astróloga presidencial

Miles de confundidos loganienses hacen cola frente al consultorio de Nélida, esperando pacientemente el turno para recibir respuestas a sus existencias. Un batallón de puestos callejeros atiende sus necesidades, a comisión con la entidad sin fines de lucro que regentea la astróloga.