La Voz del Lago Logan - lunes 972 de diciembre de 1999


Así no hay justicia que aguante

Abogado fastidioso bate récord de presentación de demandas

Un curioso episodio se vivió ayer en el juzgado de Villa Pantano, cuando el abogado Rafael Gominoff se presentó en los tribunales con 20 kilos de escritos con el fin de iniciar 153 demandas judiciales. "Nosotras ya lo conocemos. Siempre se aparece con alguna artimaña nueva", reveló Paca Lafalla, secretaria del juzgado, "Su problema es que mira muchas películas de juicios y después se descarga acá con todo lo que aprendió. Por eso habilitamos una oficina especial para cuando él viene que es un decorado. Le decimos a todo que sí y después tiramos todo a la basura". La Voz del Lago Logan pudo constatar que en este procedimiento no hay mayores irregularidades, ya que, exceptuando el detalle del decorado, se trata del cauce habitual que siguen las demandas en nuestro país.

Aparentemente Gominoff habría basado sus 153 demandas en una serie de infortunios que le ocurrieron durante el fin de semana último. La más importante de ellas es la entablada contra la marca de agua mineral "Manantial de Pureza" por omitir en su envase advertencias sobre los efectos colaterales que su uso acarrearía. "Es indignante, uno cree que el agua es inofensiva y hasta se la da a sus hijos. Pero no es así. El viernes por la noche estaba en una importante reunión de negocios y derramé parte del contenido sobre mi pantalón. Me mojé todo, parecía que me había meado encima y, por supuesto, perdí a los clientes, que alegaron no poder confiar en un abogado que no era capaz de contener su orín", detalló Gominoff. "Mi objetivo ahora, aparte de una jugosa indemnización, es lograr que coloquen una etiqueta que aclare, en letras bien visibles, que el agua moja".

Pero la demanda contra "Manantial de Pureza" no termina allí. El cuñado de Gominoff habría intentado utilizar el agua como combustible para su auto y esto le habría dañado el motor. "Exijo que los envases estén acompañados por un catálogo que enumere los usos del producto y sus contraindicaciones. Mi hermana, por ejemplo, la usó como anticonceptivo y el mes que viene dará a luz a trillizos. Es inadmisible tanta negligencia de parte del fabricante", se quejó el molesto abogado.

Trascendió a su vez que a raíz de un incidente durante el asado del domingo, el pelmazo también ha demandado al frigorífico "Res non verba" por no especificar que los chorizos manchan con grasa, a los fabricantes del quitamanchas "Pilatos" por mentir en su enunciado de principios y a los del lavarropas "Cilindrín" por haberle destruido la vajilla.

Un momento incómodo se vivió cuando Gominoff explicó el por qué de su pleito contra la fábrica de broches "Bronchetto". "El sábado mientras jugaba con los niños, mi hermano falleció asfixiado tras colocarse, a modo de divertimento, uno de esos endemoniados artilugios en la nariz. Si al menos hubieran tenido la decencia de imprimir un manual de instrucciones para emergencias o la sugerencia de respirar por la boca en tales circunstancias, hoy mi hermano estaría vivo, jugando con sus niños quizá con un par de ojotas o un rollo de fotos vacío", declaró el leguleyo apesadumbrado.

"Mi sueño es un mundo en el que cada objeto esté prolija y debidamente etiquetado con sus usos y contrausos. Un mundo seguro", afirmó el tremendo infeliz. "Lo más probable es que le colguemos una etiqueta en la frente que diga bien grande: "Estúpido. Mantenerse a distancia", estimó la jueza Sally Witty.

Cientos de abogados presentaron un petitorio para que las demandas de Gominoff no sean incineradas, sino publicadas en la contratapa del Boletín Oficial "para darle un toque de humor", como explicara uno de los impulsores.