La Voz del Lago Logan - lunes 874 de diciembre de 1999


Se pone fin a la ley de la calle

Crean Carrera de Derecho Callejero

(Logan City)- Harto de que en la ciudad gobierne la ley de la calle, el intendente Alfonso III, en un hecho educativo sin precedentes, creó la carrera de Derecho Callejero en la Universidad del Lago. La nueva carrera está planificada para ser cursada en cuatro años y otorga título oficial habilitante para ejercer la delincuencia en las calles de Logan City.

"Esto ha salido de control", dicen que exclamó el intendente ante la falta absoluta de modales que han mostrado los criminales en estos últimos meses. La iniciativa fue encargada por Alfonso al profesor Kempler, reconocido estudioso de la delincuencia y el arte, dos ámbitos oscuros hermanados por la irracionalidad, el afán de fortuna y la falta de escrúpulos. La teoría del profesor Kempler se basa en que un delincuente versado en el Derecho es un delincuente con mejores recursos ante la vida.

En la conferencia de presentación del curso universitario, realizada en el aula magna con gran asistencia de criminales y periodistas acreditados, el profesor sentenció: "Sin duda asistiremos maravillados a asaltos en los que el malviviente anunciará orgulloso: ¡Arriba las manos! Esto es un robo a mano armada con accesorias de privación ilegítima de la libertad, castigado con penas de tres a seis años de reclusión. Por favor, coopere o me veré impelido a llegar a la agresión seguida de homicidio simple, que de por sí acarrea penas mucho más elevadas". Según Kempler, esto logrará que la víctima colabore en forma más decidida al sentir mayor respeto por el delincuente, quien, a su vez, incrementará notablemente su autoestima y su calidad de vida. Para concluir afirmó: "Una sociedad con criminales más preparados es una sociedad más integrada".

Tras la conferencia muchos periodistas notamos que salíamos mucho más ligeros de bolsillos que al ingresar, pero felices ante los avances en materia educativa.

La educación privada, siempre atenta a cubrir las necesidades sociales entendidas como suculentos nichos en el mercado, viene marcando el camino hace años con los cursos de la Escuela del Hampa.