La Voz del Lago Logan - lunes 447 de diciembre de 1999


Dramáticos sucesos

Policía asalta banco pero lo perdonan

El jueves pasado por la mañana, la sucursal Santa Perinola del Banco Logan, Usureros y Cía. fue asaltada por un hombre de sexo masculino que redujo al personal, mató a dos ancianos y se llevó 200 mil dólares.

El hombre se introdujo en el banco vestido de ficus y se ubicó en un rincón para no llamar la atención. En el momento en que el ordenanza se acercó para regarlo, el malviviente lo redujo quitándole la regadera y, tras un breve forcejeo, lo dejó inconsciente. Entonces se dirigió a la cabina del guardia y a punta de regadera lo obligó a que le entregara el revólver. El guardia explicó luego a nuestro enviado que "con estos locos nunca se sabe... El otro día nos asaltaron a punta de mocasín. ¡Mire si es un arma en serio! ¿Usted se arriesgaría a comprobarlo?". Una vez armado, el delincuente se acercó a las cajas y se puso en la fila. Pero como el hombre iba vestido de planta, con una regadera en una mano y un revólver en la otra, el sagaz cajero sospechó que algo raro estaba pasando e hizo sonar la alarma.

Justo cuando al delincuente le tocaba su turno en la fila y se disponía a dirigirse a la ventanilla, se apersonaron dos veteranos del personal de seguridad que fueron cruelmente ultimados a balazos antes de que pudieran ponerse los lentes de ver de cerca. Así, el asaltante le exigió al cajero el dinero y un vaso de agua, porque se le estaba secando el ficus. Una vez con el dinero, el delincuente huyó del banco pero fue capturado por agentes desfoliantes al doblar la esquina.

En conferencia de prensa organizada en una pizzería céntrica, el comisario García y José Peculo Libroabierto, Gerente General del banco, explicaron el caso. "El delincuente es Francisco Botita, sargento condecorado de la policía. Pero como nos explicó que el robo lo cometió fuera de su horario de servicio, no vemos motivos para abrirle un sumario", explicó el comisario, y agregó: "Es más, se está discutiendo en nuestra oficina de personal si no habría que pagarle horas extras". En tanto, Peculo Libroabierto indicó que el sargento Botita ya devolvió el dinero y la regadera, por lo que, aclaró, no levantarían cargos contra él.

Consultado acerca del triste fin de los ancianos en cumplimiento del deber, el comisario García explicó que “los viejos ya estaban casi muertos, así que no encontramos delito en lo que ocurrió”, y agregó con aire a viejo filósofo sabio, “a lo sumo, hubo un leve aceleramiento en el proceso”. Finalizada la doble muzza, se despidió del periodismo y se marchó con el vaso de tinto en la mano rumbo a su patrullero particular.

La Sra. Irene Smith de Wesson, presidenta de la Asociación de Madres con Permiso de Portación, lamentó la poca pericia de los guardias. "Si hubiera estado yo, al chorro lo bajaba de un tiro desde la garita", declaró. (Foto archivo)