La Voz del Lago Logan - lunes 356 de diciembre de 1999


Debido al crecimiento demográfico

Prohiben fallecer a quien no tenga tumba

En una medida ejemplar, nuestro presidente don Angel José Garrotes de Cadenas resolvió así el problema de superpoblación del cementerio flotante del Lago Logan.

El primer mandatario aseguró a La Voz del Lago Logan que tiene toda su confianza puesta en la crecida que se espera para el año que viene, cuando las aguas del lago y los ríos se lleven, como siempre, unos cuantos ataúdes hacia el mar.

Se calcula que el próximo panteón arrasado será el de los próceres de las Guerras Quelónicas que forjaron a nuestra Nación. “Total ya nadie va a verlos -dijo Cadenas-; mientras tanto todos deberán abstenerse de fallecer”.

El presidente adelantó que confía en que la población loganiense acatará las nuevas reglas. Al ser consultado por el destino de los cuerpos de los infames subversivos que son fusilados a diario en la Plaza de la Libertad, Cadenas dijo que se trozarán para alimentar a las panteras de Zoo, que están muy flacas.

Ante la medida, las empresas de pompas fúnebres han buscado nuevos usos para sus coches