La Voz del Lago Logan - lunes 272 de diciembre de 1999


Avance tecnológico

¡La Supercomputadora "Carmencita" ya funciona!

Los cientificos de la Academia de Ciencias del Lago Logan están de parabienes: ayer se puso en funcionamiento Carmencita", la esperada Supercomputadora del Centro de Investigaciones Especiales de jamón, queso y aceituna.

Como parte de la ceremonia de inauguración, Inesita Borgoña realizó un streaptease junto a la supercomputadora
 

Luego de un discurso inaugural pronunciado por nuestro Benemérito y Dignísimo Presidente, Don Angel José Garrote de Cadenas, los técnicos encargados de la construccion de la máquina presionaron la tecla "On", que puso en funcionamiento al ingenio. Con sus increíbles capacidades de síntesis de voz, Carmencita entonó una loa dedicada a nuestro primer mandatario.

Inmediatamente tomó la palabra el Doctor Piero Gabini, quien explicó que la computadora servirá en un futuro -siempre y cuando se logre desarrollar el software necesario para hacerla andar- para determinar la tasa de reproducción de los quelonios locales, el crecimiento de las mareas en Villa Pantano, la generación de cálculos balísticos para determinar la trayectoria del perlazo de la ostra "Porota" y otras funciones aún no determinadas pero sin duda de innegable valor para la sociedad loganiense y para la posteridad.

También se utilizará a Carmencita para alojar las páginas de Internet de la Cooperativa Cultural "La Bondiola", que hasta ahora utilizaba un viejo ordenador Sinclair Spectrum ingresado al pais de contrabando.

"Los cientificos que necesiten utilizar la máquina -expresó el Dr. Gabini- deberán anotarse en una lista de espera, ya que la misma sólo podrá ser utilizada en sus tiempos libres". Esto es, cuando no esté siendo empleada por nuestro Preciado Presidente para entrenarse al poker, backgamon y variados juegos de apuestas.

La comunidad científica toda recibió la noticia con algarabía, exepto el polémico científico Ramses III, quien afirmó que "tales proezas y un aparato semejante son sólo una farsa, ya que como todo el mundo sabe, y yo me encargué de demostrar con mi ábaco, la electricidad no existe, por lo tanto no se trata más que de un engaño a la población y a los cientificos de la Academia". Consultado acerca de las declaraciones de su amo, el gato Lavoisier sólo atinó a encogerse de hombros sin pronunciar palabra.