La Voz del Lago Logan - viernes 10 de septiembre de 1999


Comunicado de prensa

LBS™ anuncia Rengochi 1.0

Ante la invasión de tamagotchis que está arrasando nuestro país (después de haber acabado con la paciencia del resto del mundo civilizado), en La Bondiola Software hemos tomado la decisión de no quedarnos atrás, concientes de que la fiebre durará poco y de que debemos estar a la altura de las circunstancias, pues oportunidades como ésta no se dan todos los días.

En este mismo momento estamos desarrollando nuestra propia mascota virtual, que sacaremos al mercado lo antes posible teniendo como lema "lo que no vendamos hoy, no lo vendemos nunca más". A continuación les ofrecemos un adelanto exclusivo de lo que estamos perpetrando:

Se trata de un pequeño ser virtual, llamado "Rengochi". A diferencia de los demás juguetes virtuales, no se trata de un bebé virtual, sino de un gordo sadomasoquista alcohólico y drogadicto al cual le falta una pierna, que se aprovecha de su invalidez para hacerse el piola y pedirnos que lo llevemos al baño, que le demos de comer, etcétera. El cuidador de Rengochi no puede criarlo o mal criarlo pues ya es tarde para eso, pero sí puede recibir más o menos insultos de acuerdo al trato dispensado. Si Rengochi se enoja en serio, puede incluso fastidiarnos lanzándonos cuadros de diálogo cada dos o tres segundos hasta crisparnos los nervios.

El juguete no es apto para niños, debido al profundo realismo del cual está imbuido el personaje. En lugar de decir "Tengo hambre" y emitir pitidos, Rengochi dice "Che, culo de mandril, me silban las tripas". Pero la gran diferencia de Rengochi con el resto de las mascotas virtuales es que Rengochi vive en un bulo virtual, en cuyas habitaciones están todos los elementos necesarios para satisfacerlo. Por ejemplo, en la cocina encontraremos la heladera y la alacena, y dentro de éstas los ingredientes con los cuales debemos cocinar (porque Rengochi no se va a ir comiendo los ingredientes, se entiende).

Los elementos que conforman el complejo mundo virtual de Rengochi también exigen de nuestra atención. Las pilas del grabador en el que Rengochi escucha música se gastan, siendo nuestra obligación recargarlas y cuidar que no queden dentro del grabador estando secas, pues el grabador se sulfataría.

Las demás mascotas virtuales se mueren si no se les presta atención. En cambio, si descuidamos a Rengochi por mucho tiempo, éste intentará valerse por sí mismo, lo cual está lejos de ser un alivio para el desafortunado cuidador. Por poner un caso, como le lleva mucho tiempo llegar hasta el baño caminando con una sola pierna, si nos dejamos estar encontraremos todo el disco duro lleno de teresos que Rengochi va dejando a su paso.

En La Bondiola Software estamos seguros de que Rengochi será un gran suceso. Algún día podrán tener el suyo en su propia computadora y comprobar que no estamos exagerando.