La Voz del Lago Logan - Nº 11 - Junio de 1997

El Osito Totito (el Travieso) presenta:

Las suculentas tortillas de papilla


Harto conocida es la devoción del osito Totito por las tortillas de papilla. Lo que muchos no saben es el grado de imprudencia al que ha llegado Totito tan sólo por satisfacer el deseo de su paladar. Cuando Totito prepara su manjar favorito, enciende el extractor de aire y el aroma se aleja de la cueva y se esparce por todo el bosque. Es muy frecuente entonces que se reúnan en la puerta de su cueva grandes cantidades de osos hambrientos que sin ningún pudor se apropian de las tortillas del pobre infeliz y más de una vez lo mandan al hospital con lesiones múltiples. Hasta aquí no parece haber graves problemas pero ocurre que en las temporadas de caza de osos, Totito no interrumpe su rutina culinaria y en vez de juntarse multitudes de osos linyeras, se aglomeran decenas de cazadores que sin ningún pudor cagan a tiros al osito Totito, que lleno de miedo se esconde en una vasija de mimbre colombiano que hace juego con sus aros de madera noruega. Un día Totito decidió cavar un túnel para huir del asedio de sus perseguidores (Cabe aclarar que le hubiera resultado más sencillo y económico dejar de cocinar tortillas de papilla. El psicólogo Omar Hoffman opina que con esta actitud, Totito nos revela su compleja psicología y su tendencia masoquista) Así, Totito cava largos meses con suma dedicación y entusiasmo. Gran sorpresa se lleva cuando aparece entre las vías de la estación Carlos Pellegrini del subte B y más grande aún cuando ve que se acerca el tren. Con envidiable resignación cristiana, Totito se persigna, se peina las cejas y reza un Padrenuestro que acaba, junto a él, enredado entre los ateos hierros del tren. Ni el maquinista ni los pasajeros se percatan de la tragedia, pero el viejo que atiende el quiosco de diarios lo ve todo y sólo murmura entre dientes “¡Qué oso pelotudo! Casi provoca una catástrofe mayúscula” y cuando ve pasar a la cabeza defigurada de Totito, la escupe con saliva añeja.


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