La Voz del Lago Logan - Nº 5 - Octubre de 1994

Opinión

Matemos a los locos 

La sociedad los catalogó: son locos, esquizofrénicos. La sociedad les puso su lugar: el manicomio, la tumba común de los que ven otra realidad. Y allí agoniza esta masa despreciada de gente improductiva. Bueno, ¿y porqué no los matan de un tiro? ¿No es más barato para el Estado? ¿O creerán que es más humano encerrarlos en asilos? Es probable. Pero también es posible que deseen que nosotros los veamos para conocer lo que puede ocurrirnos si nos apartamos del camino trazado. El panorama en estas cárceles para dementes es desconsolador: ausentes internos de mirada extraviada y existencia nula debido a las drogas vaciadoras de toda conciencia que les suministran. Todos siguen la rutina que los expertos les diagramaron. ¿Algún día saldrán? ¿Algún día les permitiremos salir? Si lo hacen, ¿cómo serán tratados? La misma sociedad que los condenó será la que los marginará cuando sean ex-locos. Pero no tienen por qué preocuparse. Hasta que este sistema y su modelo de sociedad no sea trastornado, nosea subvertido de pies a cabeza, los locos no saldrán de su tumba. No lo harán, porque hasta ellos mismos desconfían de salir. Pero creemos que aún tienen esperanzas depositadas en nosotros, aquellos que estamos afuera porque aún no fuimos descubiertos. Casi fugitivos, confían en el lejano rescate eterno.

Demos el puntapié inicial para el regreso a casa, para el éxodo en masa. Tratemos de divertir a gente que ha perdido la alegría. Intentemos amotinar y sabotear aún sabiendo que nuestras armas son de utilería, pero armas al fin. Ellos esperan el rescate; ¡vamos a llevárnoslos! Son nuestros y somos de ellos. Y son aliados de lo hermoso, que es nuestro objetivo. Vamos a dar la pelea contra los que imponen. Sólo así sabremos realmente quién está más loco.

Napoléon 


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